La muñeca

La habitación del sur estaba cerrada con llave. Sólo la abría la Abuela, una vez por semana y para limpiarla. Una tarde Analía la encontró abierta. Dentro, un tesoro: la habitación de otra niña. Quizá algo mayor a ella. Analía encontró una vieja estampita de primera comunión y un pañuelo bordado que decía “Camila”. Accionó una cajita musical y abrió un viejo estuche con maquillajes. Se tumbó en la alfombra y se puso a jugar sola con una muñeca. Al rato la descubrió su Abuela. Bajo la penetrante mirada de reproche todo volvió a su lugar. Analía cerro el estuche de maquillaje, acomodó el pañuelo en un cajón y la estampita volvió al marco del espejo. La música se detuvo. Entones Analía salió para siempre de la habitación. La muñeca quedó en la repisa. En el mismo lugar donde había estado los últimos diez años. Esperado que alguna nena vuelva a jugar con ella.


Leer al azar otro micro relato.